Una casa en El Retiro, Antioquia inspirada en la arquitectura de Marruecos, India e Indonesia

Por Camilo Garavito
/
Noviembre
30 - 2021
Crédito de la foto: Mateo Soto
Hoy en día esta casa transcurre en un espacio rectangular de 7 x 4 metros. No obstante, a medida que la familia crezca será el lugar que les dé refugio.

«La Casa Palma tuvo un proceso de diseño bastante atípico”, recuerda Mateo Soto, antioqueño y arquitecto de profesión, aunque su quehacer principal es la fotografía. Al no estar ciento por ciento dedicado a la arquitectura, decidió no acometer por completo el diseño y enfocarse junto con su esposa –también fotógrafa– en establecer las ideas y conceptos fundamentales de la obra, para luego acudir a sus amigos de Altura Libre Arquitectura en busca de apoyo en el desarrollo técnico de planos, detalles y gestiones de licencias, y al arquitecto Pablo Lara, quien los asesoró en la construcción, con el fin de ejecutar sus objetivos de la manera más adecuada.

En ocasiones el espacio
social de la casa es utilizado
como estudio fotográfico.

El esquema parte de un solo espacio rectangular de 7 x 4 metros, donde ubican el área social en el primer piso y la habitación principal en el segundo, abierta hacia la doble altura del salón-comedor-cocina. A medida que transcurra la vida, la casa cambiará para acomodarse a la evolución de la familia. “Iremos construyendo una segunda y una tercera etapa hasta llegar a una vivienda con tres alcobas”. De esta manera, lo que es hoy la recámara principal se convertirá en estudio, y los volúmenes nuevos albergarán los cuartos y zonas más privadas. El sistema constructivo escogido, a base de marcos metálicos y construcción seca, permitirá ejecutar estos ajustes en el futuro de forma fácil, rápida y limpia.

La propuesta
arquitectónica
de esta casa
parte de
un espacio
rectangular de
7 x 4 metros.

“Teníamos como referencia algunas viviendas que habíamos visto en Bali, y aunque la casa queda en El Retiro y su clima es un poco más frío, esto no implicaba que tuviéramos que hacerla totalmente cerrada”. El espacio construido, amplio, abierto y generoso en altura, goza de grandes ventanales y de tragaluces que le permiten captar el calor en el transcurso del día y hacerles frente a las exigencias del clima. Su color, crema claro, le otorga un carácter especial. “Es prácticamente un lienzo, una misma tela que se envuelve, para crear un lugar neutro y versátil”. Al combinar la omnipresencia de este tono, que aparece en las superficies de microcemento de escaleras y mesones, en los enchapes de cemento del hall principal y en la pintura de todas las demás superficies de la casa, con la transparencia que ofrecen los enormes ventanales, el ambiente refleja y se baña con la luz del sol. “Siendo ambos fotógrafos, tenemos un interés muy especial por la luz natural”.

Tanto es así que el espacio, usado cotidianamente como vivienda, a veces se transforma –recogiendo sus muebles y decoración– en un estudio o locación de fotografía, que genera además la posibilidad de un ingreso adicional para sus propietarios. Aquel espacio convertido en telón de fondo se llena de vida a partir del verde intenso de los jardines interiores, que desdibujan los límites entre adentro y afuera, y con la presencia de muebles y elementos decorativos que exhiben texturas, colores, tejidos y fibras naturales. La decoración, originaria de lugares tan diversos como Colombia, Marruecos, India e Indonesia, fue proveída en su totalidad por la tienda Musiki –de la cual son propietarios–. La casa y los objetos en su interior responden a la actividad, gustos e identidad de la familia, porque como afirma su arquitecto, “los espacios deben reflejar a las personas que los habitan”. ■

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