La transformación de un edificio de 1945 ubicado en el centro de Bogotá

Por María Juanita Becerra
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Mayo
17 - 2022
Crédito de la foto: Andrés Valbuena
Proyectos residenciales como Studio 22, en un edificio patrimonial construido en 1945, son una apuesta por reanimar el corazón del centro de Bogotá.

En defensa del patrimonio arquitectónico de la ciudad, el proyecto Studio 22 apuesta por transformar un edificio construido en 1945 por Harry Child Dávila –arquitecto y diseñador de interiores– y Jorge Luzardo –arquitecto e ingeniero–, quienes llevaron a cabo importantes obras no solo para la época, sino en la actualidad. Muestra de ello es este inmueble. Conocido como el edificio Acuña –debido a que en el primer piso funcionó durante décadas la droguería Acuña, uno de los primeros comercios de este tipo en Bogotá–, ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural –BIC– por el Distrito. 

Los nuevos apartamentos están adaptados en área a las necesidades de las familias actuales.

Aunque el edificio forma parte del acervo patrimonial de la ciudad, no hay mucha información relacionada con su diseño y construcción. Los planos arquitectónicos, que constituyen una herramienta fundamental para su intervención, no están completos, hecho que significó un desafío enorme para la arquitecta María Isabel Torrente, responsable del proceso de restauración. 

Sin embargo, algunos elementos arrojan pistas sobre el edificio original, como un amplio patio central, que indica que en un principio eran dos inmuebles conectados entre sí. También la fachada, cuya fisonomía evoca las estructuras parisinas construidas tras la reforma de Napoleón III y el barón Georges-Eugène Haussmann, realizada entre 1853 y 1870. 

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En París los edificios que flanqueaban los bulevares fueron construidos en piedra caliza de origen local, con techos abuhardillados e inclinados en un ángulo de 45 grados, y con ventanas similares, dispuestas uniformemente. Sin duda, este edificio de los años cuarenta hace eco del estilo haussmanniano, en un momento en el que la arquitectura bogotana adoptó distintas corrientes estilísticas, en busca de transformar la imagen de la ciudad, producto de la época colonial, en una nueva a la altura de las grandes urbes europeas. 

Las chimeneas fueron conservadas y restauradas.

La fachada, las escaleras y las chimeneas interiores fueron conservadas y restauradas, mientras que los apartamentos, que originalmente eran de mayor dimensión, se redujeron en proporción al tamaño promedio de las familias actuales. “Ahora un apartamento de una sola habitación dispone de una chimenea en la zona social y otra en la alcoba, lo cual es un privilegio ya que, actualmente, la mayoría de los inmuebles de este tipo son de un solo ambiente”, afirma Mónica Peláez, gerente comercial de AT Construcciones.

Gracias a su ubicación sobre el eje de la carrera décima y la calle 22, los futuros residentes disfrutarán de la historia y la cultura que ofrece el centro de la capital. “Nuestro objetivo es atraer personas a vivir al centro, puesto que de esta manera podremos recuperarlo. En la medida en que la gente viva y se apropie del centro evitaremos su deterioro”, concluye Mónica. 

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Una respuesta

  1. hugo rojas dice:

    Hermoso edificio. Cuantas veces de niño y grande entre a la drogueria Acuña en compañia de mi madre. ¿¡¡¡

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