El vidrio, un material fascinante y multifuncional usado en la arquitectura desde tiempos milenarios

Por Camilo Garavito
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Mayo
24 - 2022
Crédito de la foto: FINBARR FALLON, CORTESÍA FOSTER + PARTNERS.
Utilizado por primera vez en antiguas civilizaciones establecidas en Siria, Mesopotamia y Egipto, el vidrio fascina al ser humano hace más de cuatro mil años. En nuestros días resulta un material prácticamente omnipresente y en el entorno construido es un elemento indispensable.

Ya sea como protagonista de las fachadas que envuelven las inmensas torres que pueblan nuestras ciudades contemporáneas o simplemente como elemento puntual para permitir el paso de luz al interior de un espacio residencial, la presencia del vidrio nunca pasa inadvertida. La combinación única de sus propiedades otorga infinidad de juegos y opciones: transparencia, iluminación natural, refracción de la luz para generar atmósferas y sensaciones ambiguas, juegos de color para alterar percepciones y reflejos del entorno. Siempre fascinante.

El vidrio se ha convertido en un material de enormes complejidades y sus aplicaciones arquitectónicas son cada vez más sorprendentes. Para darle mayor solidez estructural, el proceso más común
es laminarlo, que consiste en armar vidrios compuestos por varias láminas –a la manera de un sándwich– que se pegan las unas a las otras por medio de diversos materiales de origen plástico, con lo cual ofrecen mayor seguridad frente a una posible rotura. Estas capas intermedias no solo le dan al vidrio mayor solidez y estabilidad, sino que se desarrollan cada vez más para que sirvan de control térmico, permitan el paso de la luz y reflejen el calor del sol, para dar la posibilidad de que los espacios interiores sean más
confortables y sostenibles. Este ejercicio, que se puede hacer con dos o más láminas de vidrio, puede incluso crear cavidades entre vidrios laminados –llamados vidrios con cámara– para insertar en su interior un gas inerte que aumenta significativamente sus capacidades de control solar.

“El vidrio de alta especificación permite ahorros importantes a la hora de dimensionar las máquinas de acondicionamiento de aire y en los consumos energéticos durante la vida útil de un edificio –explica Juan Carlos Cabra, gerente de especificación de proyectos de Vidrio Andino–. Por esto, si bien hay una inversión más alta en el material inicialmente, su costo se amortiza fácilmente en el tiempo y con la reducción de tamaños en el sistema de aire”. Esto, complementado con una serie de incentivos tributarios que ofrece el gobierno a los proyectos que cuenten con certificaciones de sostenibilidad, incentiva a los constructores a apostar cada vez más por este tipo de tecnologías en nuestro país.



“Al hablar de innovación también se debe mencionar el vidrio curvo, que se utiliza para añadir movimiento y dimensión a estructuras que tradicionalmente solían ser estáticas. Los colores y tintes en los vidrios, junto con los de tamaño jumbo, también se han impuesto como tendencia en los últimos años”, comentan desde Tecnoglass, empresa colombiana con presencia además en el exterior.

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Y si bien este proceso apenas ahora toma vuelo al interior de nuestras fronteras, en el ámbito internacional los arquitectos exploran de manera cada vez más radical las posibilidades del vidrio. Las tiendas de Apple, diseñadas por el equipo de Foster + Partners, son un ejemplo sobresaliente de cómo llevar el material a sus límites, en la parte estética, de cerramiento y, además, como elemento estructural. En la recién inaugurada Apple Marina Bay Sands, en Singapur, “el domo actúa como una cáscara híbrida de acero y vidrio, donde el tejido metálico soporta el peso del vidrio y el sistema de cortasoles, mientras que el vidrio estructural curvo restringe el movimiento lateral y hace más rígido el edificio”, explica David Summerfield, socio de la firma. Esto permite que “la estructura disuelva el límite entre el interior y el exterior, creando una plataforma mínima que flota suavemente sobre el agua, con vista a la bahía y al espectacular skyline”.

Fotografía: Lev Radin – Shutterstock.

Por su lado, Summit, el nuevo observatorio y mirador cuyos interiores fueron diseñados por la firma noruega Snøhetta, en Nueva York, es otro ejemplo lúdico y radical de la exploración arquitectónica de este material. Ubicado en los últimos pisos de One Vanderbilt, una reinterpretación contemporánea del clásico rascacielos neoyorquino envuelto en vidrio –diseñado por la firma KPF–, Summit ofrece una vista inmejorable sobre toda la ciudad, además de generar al interior del espacio áreas para estar, interactuar y circular.

El vidrio es protagonista no solo por los grandes ventanales que permiten disfrutar del skyline más famoso del planeta, sino porque en su interior los arquitectos desplegaron una multitud de espejos y superficies reflectivas que componen distorsiones sensoriales en sus visitantes. Resalta la instalación Air, diseñada por Kenzo Digital Immersive, que a través de una yuxtaposición de espejos mezclada con efectos generados por luces y sonido crea un espacio aparentemente infinito.

En este especial buscamos destacar ejemplos del buen uso de este material y, puntualmente, los aportes que el vidrio hace al mundo de la arquitectura y su rol en la conservación del medioambiente. Este último
punto, crucial desde todos los ángulos.

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