La reconversión de este edificio demuestra cómo una estructura de los años sesenta puede adaptarse a la vida contemporánea sin perder su identidad. Nuevos áticos, sótanos habitables y un tejado reinterpretado dan lugar a apartamentos luminosos que se abren al paisaje.
Las dos terrazas de este ático de 55 metros cuadrados, al igual que la cómoda y luminosa reforma de todas sus estancias, son un privilegio para sus propietarios.
El diseño de esta casa debía lograr ambientes recogidos, sin que esto significara tener áreas pequeñas y fachadas cerradas. Una estrategia bioclimática permitió abrir la estructura para interactuar con el exterior.
Para nadie es un secreto la importancia de la naturaleza. No obstante, el prolongado encierro ocasionado por la cuarentena nos llevó a valorar, cada vez más, el paisajismo en los proyectos residenciales y públicos.
Esta zona de transición entre el interior y el exterior toma más fuerza en los proyectos gracias a tecnologías, materiales y elementos que incrementan su comodidad y habitabilidad. Ahora los espacios se cubren de verde.
Esta casa blanca ilumina las montañas de Antioquia. Sus formas rectilíneas establecen un diálogo entre una arquitectura de carácter urbano y el paisaje.
Estos proyectos revelan la visión y la creatividad de mujeres que están transformando los espacios con propuestas de diseños innovadores y llenos de identidad.
La torre plantea una alternativa a la oficina acristalada convencional mediante una piel dinámica que mitiga el calor, favorece la ventilación natural y crea microclimas habitables.
El proyecto propone una lectura contemporánea del desarrollo residencial vertical, una arquitectura que dialoga con la cultura material de la ciudad y prioriza la vida en comunidad.