La casa está situada en un pueblo suburbano a dos horas de Shanghai. El cliente es una pareja de ancianos cuyos hijos viven en el centro de Shangai, pero que ocasionalmente los visitan. El pueblo tiene un conjunto de regulaciones serias que rigen el diseño de las casas en términos de áreas, altura, orientación, etc. Las costumbres locales como las supersticiones o las tradiciones y creencias culturales forman otra capa de restricciones. Los dos conjuntos de "reglas" definen básicamente el actual paisaje vernáculo doméstico en las zonas rurales de la región del delta del Yangtze.