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Viernes, 03 de septiembre año 2010
MAYO
SUMARIO

volumenes en color

volumenes en color
En Pance, una casa diseñada por Francisco O´Byrne abre sus espacios a la actividad e integra sus formas y colores al paisaje del Valle del Cauca. Los extremos de color de la fachada se equilibran con el uso del negro en la ventanería y la carpintería metálica.
Texto: Gabriel Hernández
Fotografía: Sylvia Patiño / Producción: Oscar Cárpena
Para los estudiosos de la arquitectura, esta casa ubicada en el sector de Pance, en las inmediaciones de Cali, parecería ser un ejercicio de diseño inspirado en los lineamientos de De Stijl, la escuela modernista que tuvo su auge en los años veinte del siglo XX, sobre todo en Holanda. Pero no fue necesariamente Rietveld quien influyó en el concepto de la casa, que responde con sus formas y colores al paisaje cambiante del Valle.
Configurado por planos que se niegan a formar esquinas que limiten el espacio, este diseño del arquitecto Francisco O’Byrne entrecruza geometrías que abren el volumen a la actividad al aire libre y a la imponente vista de los Farallones de Cali.
El color fue un tema de debate entre el arquitecto y sus clientes, quienes consideraban que el color rojo naranja que predomina en la obra era inconcebible en un clima cálido. Bastó el espectáculo de un atardecer valluno intensamente encarnado para convencerlos de que el rojo encendido era el tono indicado para ambientar la casa en su entorno.
En busca del equilibrio cromático de su composición, O’Byrne matizó el rojo con grandes superficies de blanco y aplicaciones de azul en algunos muros internos. Para la ventanería y obra de forja utilizó el negro.
Conocedor de los recursos de su tierra, O’Byrne encontró en Santander de Quilichao un chircal artesanal donde hicieron las tabletas cerámicas de textura rústica que se utilizaron para el piso de la casa. La cerámica se extiende a los calados que controlan la luminosidad y dejan pasar la brisa, y a las tejas tendidas sobre un entramado de madera, que es el acabado que se percibe desde el interior. Las posibilidades expresivas de los materiales se enriquecen con el concreto a la vista impreso con la veta de la madera del encofrado en muros como el que separa la cocina del comedor.
El programa de la vivienda familiar de tres alcobas se resolvió en un volumen de dos niveles que se abre para definir una zonificación funcional y dinámica. En el primer piso, el comedor integrado a la cocina y al área de estar forman un ángulo que tiene como eje una piscina de 2,8 por 18 metros.

El rojo de la fachada revela su dramático sentido de lugar en los encendidos atardeceres del Valle. Abajo, la vegetación se toma la casa para complementar la obra de O´Byrne.
Materiales naturales y a la vista como la madera, el concreto y las baldosas de cerámica de Santander de Quilichao refrescan el ambiente de la sala.

El segundo piso acomoda tres alcobas en un ambiente de balcones, terrazas y vacíos que crean puntos de doble altura para permitir la circulación del aire y la apertura de visuales en todas las direcciones.
Una escalera ligera y transparente comunica los dos pisos y permite recorrer con la vista el paisaje interior y exterior de la casa, invitando a disfrutar sus variadas posibilidades. Esta es, para el arquitecto, la principal virtud de su obra. En contraste con la tendencia a producir espacios confinados y estáticos, O’Byrne plantea un diseño de geometría dinámica que induce al movimiento con invitaciones a subir y bajar, a salir a la terraza o al jardín, a nadar en la piscina y a integrarse con el paisaje, cuyo resultado es una casa que permite vivir a diario un ambiente de vacaciones.
Consciente de que las cosas maduran y evolucionan con el paso del tiempo, O’Byrne sigue trabajando en el diseño de lámparas y otros accesorios, y le deja a la naturaleza la tarea de terminar la obra. En el futuro, serán los árboles, las enredaderas y el verde intenso del Valle los que determinen el aspecto de esta casa, roja como los Farallones de Cali cuando los ilumina el sol de la tarde.

El juego de terrazas permite extender al aire libre las áreas privadas en el nivel de alcobas. Gárgolas, planos de color y cruces de geometría enriquecen la expresión arquitectónica. Abajo, un interior vibrante y dinámico invita a romper la rutina con acción, movimiento y creatividad.


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